2012-01-06

Centenario de la teoría de la deriva continental

Hoy hace un siglo, el 6 de enero de 1912, Alfred Wegener presentó su teoría de la deriva continental en una conferencia ante la Asociación Geológica en Frankfurt. La idea de que los continentes se desplazan cambiando la configuración de tierras y mares fue polémica desde el principio, pero acabó imponiéndose como el hito clave de la historia de la geociencia, un cambio de paradigma que abrió las puertas a una infinidad de nuevos conceptos: la dinámica terrestre, la evolución del relieve, su relación con la evolución biológica, la edad de la Tierra...
Correlación de antiguas especies animales y vegetales entre continentes actualmente separados.

Wegener no encontró un mecanismo para explicar la deriva de los continentes. Tampoco fue el primero en imaginar la téctónica de placas, pues por ejemplo el geógrafo Abraham Ortelius, nada menos que en 1587, ya había sugerido que Sudamérica y Africa estuvieron unidos en un pasado remoto. Su mérito, como el de muchos científicos de renombre, fue reunir toda la evidencia multidisciplinar posible en su época para sostener de forma convincente su hipótesis. Su teoría a disfrutar del consenso entre geofísicos y geólogos hasta el descubrimiento de las alineaciones topográficas (el trabajo de Marie Tharp en 1957), la concentración de sismos y alineaciones magnéticas (descritos por Vine y Morley en 1963) en el centro del Océano Atlántico. Wegener ya no pudo disfrutarlo. Pero todo encajaba: las alineaciones quedaban grabadas en las dorsales oceánicas durante su expansión, reflejada en la actividad sísmica. El desarrollo de medidas del campo magnético grabado en las rocas ha permitido reconstruir la posición de los continentes a lo largo del tiempo geológico y desarrollar la moderna teoría de la tectónica de placas. Hoy la teoría de la tectónica de placas es aceptada por la inmensa mayoría de la comunidad geocientífica, apoyada por infinidad de otras evidencias, y es la base sobre la que se asienta la mayoría de los estudios de lo que ocurre en la Tierra en escalas de tiempo de millones de años.
Wegener y el esquimal Rasmus Villumsen 
en una de sus últimas fotografías. 
Groenlandia, 1930.
(Fuente: Alfred Wegener Institute).
Wegener murió durante una expedición en Groenlandia en 1930. Allí continúa todavía su cuerpo, hundiéndose lentamente en el hielo glaciar y fluyendo con él hacia el mar, donde un día flotará en un enorme iceberg a la deriva.


[Hay una entrada sobre Wegener en Amazings sobre el centenario de la deriva continental, por Marcos A. CastroSobre Alfred Wegener en el centenario de la teoría de la deriva continental]